La semana pasada publicó Que Pasa un artículo que retrata la forma de moverse de Michelle Bachelet en los circulos de confianza politica, quisiera transcribir parte de esta entrevista, solo para recordar a los politicos regionales que dicen tener conección directa con la candidata, les recuerdo que segun el artículo y mi conocimiento de la señora Michelle siente un gran desprecio por dos actitudes "El ninguneo" y "Tomarse su nombre", que es común de los politiqueria de regiones.Cómo funciona la mente de Michelle Bachelet
El 25 de agosto Michelle Bachelet tomó la primera decisión de impacto político de toda su campaña: marginar de su comando a los sectores DC disidentes a la presidencia de Adolfo Zaldívar. Su actitud desconcertó incluso a sus asesores más cercanos, como Ricardo Solari, quien se enteró de la decisión poco antes de ser anunciada. En realidad, tras varios meses liderando las encuestas presidenciales, en muchos aspectos la mentalidad de Michelle es todavía un misterio pero aquí se ponen algunos aspectos para tratar de dilucidar este misterio.
1.- Mentalidad de célula Desde que se inició en la política, Michelle Bachelet se vio obligada durante largos períodos a operar con estrictos códigos de clandestinidad. A partir de 1970 ocultó su militancia en la Juventud Socialista porque vivía con sus padres en una villa de la Fuerza Aérea, en Las Condes. Después del golpe militar, comenzó a tomar mayores riesgos: inició su trabajo clandestino en el PS, apoyando a militantes ocultos, llevando víveres a las casas de seguridad y asistiendo a las familias de los prisioneros.
Esa marca ha hecho que Bachelet se rija hoy en la política con una mentalidad de célula, uno de cuyos principios básicos es segmentar la información y desconfiar de todos, para evitar riesgos. No hay hasta ahora signo más evidente que el desconcierto de Ricardo Solari -hasta entonces considerado su asesor todopoderoso- frente a la decisión adoptada la semana pasada de excluir al alvearismo de su comando.
En otras palabras: Bachelet ejerce el poder con misterio. El único que al parecer influyó en esa decisión, fue Camilo Escalona, quien por su cercanía con la candidata, por empatía personal y una larga historia común, es apuntado como su principal confidente. Pero tampoco hay certeza respecto de Escalona, quien, de ser cierto, jamás ayudará a develar el misterio.
2.- El síndrome de la traición Otra característica derivada de la vida clandestina es su marcada desconfianza y el temor a la traición. Tal como sucede con un servicio de inteligencia, en un partido clandestino que actúa contra una dictadura con fuertes aparatos represivos una de las primeras enseñanzas es que incluso las personas más cercanas son potenciales traidores. Bachelet aprendió esa lección no sólo en la teoría, sino en la práctica.
"El fuego amigo es el que más duele", ha dicho Bachelet. Por ello, desde que entró a las ligas mayores ha marcado distancia con sus amigos y colaboradores y se mueve con cautela y desconfianza.
3.- Identidad femenina
A la genuina convicción de Michelle Bachelet de que a las mujeres las cosas les resultan más difíciles, se suma su estrategia de blindarse de las críticas políticas a través del discurso de que se la ataca porque es mujer. Un ejemplo de ello es su queja de que "a los hombres no les preguntan por sus pololas", en referencia a que la prensa ha informado de su relación con Alex Vojkovic, miembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), en los '80. Aunque no hay antecedentes de otros candidatos cuyas parejas hayan pertenecido al FPMR o a la Dina, Bachelet se escuda en un discurso de género para protegerse en un tema que le incomoda.
4.- Afán por mostrar autoridad
Otro elemento que condiciona la mentalidad de Bachelet es su permanente afán por mostrar que "ella es la que manda". En su carrera política estuvo siempre en la segunda línea del poder, por lo que jamás perteneció a la elite de la Concertación. Aunque está consciente de que su mayor capital electoral es su simpatía, se ha preocupado de demostrar que no es su único atributo
El 25 de agosto Michelle Bachelet tomó la primera decisión de impacto político de toda su campaña: marginar de su comando a los sectores DC disidentes a la presidencia de Adolfo Zaldívar. Su actitud desconcertó incluso a sus asesores más cercanos, como Ricardo Solari, quien se enteró de la decisión poco antes de ser anunciada. En realidad, tras varios meses liderando las encuestas presidenciales, en muchos aspectos la mentalidad de Michelle es todavía un misterio pero aquí se ponen algunos aspectos para tratar de dilucidar este misterio.
1.- Mentalidad de célula Desde que se inició en la política, Michelle Bachelet se vio obligada durante largos períodos a operar con estrictos códigos de clandestinidad. A partir de 1970 ocultó su militancia en la Juventud Socialista porque vivía con sus padres en una villa de la Fuerza Aérea, en Las Condes. Después del golpe militar, comenzó a tomar mayores riesgos: inició su trabajo clandestino en el PS, apoyando a militantes ocultos, llevando víveres a las casas de seguridad y asistiendo a las familias de los prisioneros.
Esa marca ha hecho que Bachelet se rija hoy en la política con una mentalidad de célula, uno de cuyos principios básicos es segmentar la información y desconfiar de todos, para evitar riesgos. No hay hasta ahora signo más evidente que el desconcierto de Ricardo Solari -hasta entonces considerado su asesor todopoderoso- frente a la decisión adoptada la semana pasada de excluir al alvearismo de su comando.
En otras palabras: Bachelet ejerce el poder con misterio. El único que al parecer influyó en esa decisión, fue Camilo Escalona, quien por su cercanía con la candidata, por empatía personal y una larga historia común, es apuntado como su principal confidente. Pero tampoco hay certeza respecto de Escalona, quien, de ser cierto, jamás ayudará a develar el misterio.
2.- El síndrome de la traición Otra característica derivada de la vida clandestina es su marcada desconfianza y el temor a la traición. Tal como sucede con un servicio de inteligencia, en un partido clandestino que actúa contra una dictadura con fuertes aparatos represivos una de las primeras enseñanzas es que incluso las personas más cercanas son potenciales traidores. Bachelet aprendió esa lección no sólo en la teoría, sino en la práctica.
"El fuego amigo es el que más duele", ha dicho Bachelet. Por ello, desde que entró a las ligas mayores ha marcado distancia con sus amigos y colaboradores y se mueve con cautela y desconfianza.
3.- Identidad femenina
A la genuina convicción de Michelle Bachelet de que a las mujeres las cosas les resultan más difíciles, se suma su estrategia de blindarse de las críticas políticas a través del discurso de que se la ataca porque es mujer. Un ejemplo de ello es su queja de que "a los hombres no les preguntan por sus pololas", en referencia a que la prensa ha informado de su relación con Alex Vojkovic, miembro del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), en los '80. Aunque no hay antecedentes de otros candidatos cuyas parejas hayan pertenecido al FPMR o a la Dina, Bachelet se escuda en un discurso de género para protegerse en un tema que le incomoda.
4.- Afán por mostrar autoridad
Otro elemento que condiciona la mentalidad de Bachelet es su permanente afán por mostrar que "ella es la que manda". En su carrera política estuvo siempre en la segunda línea del poder, por lo que jamás perteneció a la elite de la Concertación. Aunque está consciente de que su mayor capital electoral es su simpatía, se ha preocupado de demostrar que no es su único atributo





Nunca se ha arrepentido ni nunca ha criticado a Honecker ni a su régimen.
¿ Y, a propósito de un comentario, alguien sabe qué exactamente hacia el padre de Bachelet durante el gobierno de la UP, qué cargo tenia en ese gobierno y por qué fue tan odiado por sus compañeros de armas de la FACH, que lo dejaron morir en la cárcel?